miércoles, 17 de febrero de 2010

Las razones por las cuales se retiró una publicidad del Senado mexicano.

Ayer 16 de febrero de 2010 fue el último día en el que se permitió la transmisión de la siguiente publicidad del Senado mexicano.


Las razones por las cuales se retiró son: que hiere la sensibilidad de los mexicanos y proporciona una imagen distorsionada de la situación; y que no refleja el sentir de la totalidad de los miembros de partido de dicho cuerpo. Este último argumento es asaz ambiguo: al tener la publicidad dos porciones que describiré como la situación, cuya corrección la actual legislatura senatorial ha convertido en su superior misión (¡quiero trabajar! ¡quiero un médico!),  y la solución (que quiere significar "en el senado trabajamos para tí con responsabilidad...", algo así u otras cosas por el estilo), uno se pregunta sobre cuál porción, si no fuese sobre la totalidad, los miembros partidistas no están de acuerdo.
Es un hecho la realidad que retrata la primera porción:
No hablaré del desempleo: ha sido muy ventilado este punto sórdido y es innegable: si encontrasen trabajo, vense antropólogos trabajando como dependientes de Walmart; contadores como estibadores para CocaCola; agrónomos como vendedores de pienso; historiadores como dependendientes de cybercafés; maestros como taxistas o como vendedores de materiales para la construcción; campesinos vender sus tierras e ir a las ciudades a trabajar de albañiles; electricistas en paro; un pueblo cruzar el Río Bravo...
Hablemos de otra cosa.
El día 26 de agosto de 2009 me hice un esguince. Fui llevado al Hospital del ISSSTE Calero, en Cuernavaca, Morelos, pues, fortuna la mía, tengo ese seguro. Los médicos apenas querían atender a los pacientes. Ociosos y cotorreando estaban entre sí y las enfermeras. La atención indolente. Estaban ya locos por irse, pues eran cerca de las 20:00 para cuando me hicieron pasar; ya fastidiados por llegar. Sin examinarme me remitieron al servicio de radiología. Era innecesario: con sólo el examen físico habrían advertido que no se trataba de una fractura, se hubiera destinado a alguien que realmente lo necesitase el estudio, y me hubieran ahorrado varias horas de dolor. Sí, porque no había un técnico radiólogo, y a quien le tocaba llegar a su guardia a las 20:00, llegó a las 22:00, pues era provisional desde ¡hacía 10 años! y no le pagaban desde ¡mayo! Luego, a esa hora me tomaron mis radiografías y mucho más tarde, c. 23:00, fui atendido por un médico.
En ese amplio margen de tiempo, entre las 19:00 y las 23:00 del día 26 de agosto de 2009, ví lo siguiente:
Una joven con un aborto en curso que llegó c. 19:00, antes que yo y  a la cual tenían sentada en una silla, con una venoclisis, sin llevarla a legrar aún hacia la hora en que fui atendido.
Un padre llegó c. 21:00 con una niñita de entre dos y tres años; tenía la frente abierta  por el medio, de arriba abajo. Ensangrentada. El padre se sentó a mi lado con ella. Quizás no fuesen "derechohabientes", pues, por su vestimenta, se veían de un nivel socioeconómico muy bajo; mas, como cortesía de la administración de Calderón que abrió las puertas del ISSSTE a los niños no derechohabientes, la niñita tenía el derecho de ser atendida allí. A las 23:00 aún no la habían atendido. El cansancio y el frío la terminaron por calmar. Cuando me fueron a atender a mí, me rehusé a ser atendido antes que ella. Entonces, la atendieron: la llevaron a suturar, y todavía hube de advertirle al médico que me enyesaba que no habían sondeado la herida de la niña para descartar la presencia de algún cuerpo extraño o fractura ósea. Y allá fue el médico que me atendía a revisarla justo antes de que le dieran la primera puntada.
Esos, amigos y no amigos lectores míos, son hechos. Los hechos no mienten.
Luego, en relación a la publicidad en conflicto, todo parece indicar que es en lo segundo donde los legisladores del Senado no están de acuerdo; sobre todo porque la situación presente ha sido y es fomentada por uno de esos partidos desde que decidió corregir hacia el abismo seguro el curso de la nación hace setenta años y tiene desde hace poco, poquísimo menos que diez,  la oportunidad de poner en práctica los acariciados y estudiados proyectos.
Es evidente que no pueden estar de acuerdo en que "en el Senado trabajamos por tí"...
¿Hasta cuándo atender a nuestros hijos habrá de depender de un seguro médico o de la cortesía sexenal de un Presidente que así busca garantizar, por la extorsión a los padres, el voto para su partido en las siguientes elecciones?
¿Por qué el deterioro por consigna de los servicios para justificar la privatización de los mismos, con la cual quedarían excluidos muchos mexicanos?
El Seguro Popular no cubre ni todos los padecimientos, ni todas las curas: hay quien, dicho sin ambagues, no tiene, inconstitucionalmente, derecho a la salud y a la vida.
Es cierto: México es una tierra de promisión... para los capitales extranjeros.
Calderón añade a sus reformas políticas la mismísima re-elección presidencial, consecutiva, por un segundo término.
Hoy es el último día para presentar ofertas por el espectro electromagnético de la nación: el cielo, en esa dimensión física, también se vende. ¿Qué otras dimensiones del cielo se venderán antes que nos demos cuenta que mirar arriba es traspasar una propiedad privada?