El Eclesiastés indagaba por las contradicciones en la vida, pero tal no es exclusiva ocupación de él. Todos nos hemos preguntado por qué el malvado medra cuando el bueno se hunde, y cosas como esas. Y cuando toca al amor y a la muerte, ¿quién no se ha preguntado por qué los viejos enloquecen de amor y por qué los jóvenes se matan de amor? O, ¿cómo el anciano perdura y se lleva, o no, la chica, mientras el joven amante muere?
Alguien tuvo una ingeniosa explicación para esos accidentes de la vida: por qué a los viejos les da por enamorarse y a los jóvenes matarse cuando se enamoran.
Les leía a mis hijos (padre desnaturalizado, que no les lees Harry Potter), cuando:
- [227]
- Topáronse en una venta
- La muerte y amor un dia
- Ya despues de puesto el sol,
- Al tiempo que anochecia.
- [228]
- A Madrid iba la muerte,
- Y el ciego amor á Sevilla,
- A pie llevando en los hombros
- Sus caras mercaderías.
- Yo pensé, que iban huyendo
- Acaso de la justicia;
- Porque ganan á dar muerte
- Entrambos á dos la vida.
- Y estando los dos sentados,
- Amor á la muerte mira;
- Y como la vió tan fea,
- No pudo tener la risa.
- Y al fin la dixo riendo;
- Señora no sé que os diga,
- Porque tan hermosa fea
- Yo no la he visto en mi vida.
- Corrida la muerte de esto,
- Puso en el arco una vira,
- Y otra en el suyo Cupido,
- Y hácia fuera se retiran.
- Con un lanzon el ventero
- De por medio se metia,
- Y haciendo las amistades
- Cenáron en compañía.
- Fuéles forzoso quedarse
- A dormir en la cocina,
- [229]
- Que en la venta no habia cama,
- Ni el ventero la tenia.
- Los arcos, flechas y aljavas
- Dan á guardar á Marina,
- Una moza, que en la venta
- A los huespedes servia.
- Aun no ha bien amanecido,
- Quando amor se despedia,
- Sus armas al huesped pide,
- Pagando lo que debia.
- El huesped le da por ellas
- Las que la muerte traia,
- Amor se las echó al hombro,
- Y sin mas mirar, camina.
- Desperto despues la muerte,
- Triste, flaca, y desabrida;
- Tomó las armas de amor,
- Y tambien hizo su guia.
- Y desde entónces acá
- Mata el amor con su vira
- Mozos, que ninguno pasa
- De los veinticinco arriba.
- A los ancianos, á quien
- Matar la muerte solia,
- Ahora los enamora
- Con las saetas que tira.
- [230]
- Mirad qual está ya el mundo,
- Vuelto lo de abaxo arriba;
- Amor por dar vida, mata,
- Muerte por matar, da vida.
-
- Poesías escogidas de nuestros cancioneros y romanceros antiguos. Continuacion de la colección de D. Ramon Fernandez. Tomo XVII. Contiene Los romances heroycos, los jocosos, y las letrillas. Imprenta Real, Madrid, 1796, pp. 227-230.
- [Parte quinta: Romances jocosos, XII.] (Se respetan la ortografía y la puntuación del original.)





