jueves 7 de julio de 2011

Breve refutación a que la derrota general del PRD en las recientes elecciones se deba a la reticencia de AMLO a formar coaliciones con el PAN, &c.

Cierto grupo persiste en afirmar que la derrota general del PRD en las recientes elecciones se debe a la reticencia de Andrés Manuel López Obrador a formar coaliciones con el PAN. Eso es estúpido.
El argumento más sencillo que se me ocurre es que el PAN fue derrotado abrumadoramente. Ello demuestra que el PAN no aportaba beneficio alguno a esa alianza, y sí mucho perjuicio, pues una alianza con un PAN masivamente repudiado por la sociedad mexicana hubiera fortalecido el PAN, pero no el PRD. Hay dos, y hasta tres razones obvias para pronosticar el maleficio que se cernía sobre el PRD en caso de haberse coaligado con el PAN:
  1. El liderazgo del PRD hubiera podido caer en entredicho al concertar una alianza con un opuesto ideológico, lo cual acusaría al PRD de inconsistencia.
  2. La manipulación publicitaria de los resultados electorales hubiera encubierto el repudio del PAN y lo hubiera exaltado, debido a que la aportación del voto electoral por cada partido coaligado al resultado final no hubiera podido ser discernida.
  3. El PAN abismándose hubiera arrastrado el PRD, con lo cual resultaría fortalecido de manera indirecta el PRI. Para el PAN el ascenso del PRI es una alternativa aceptable a la propia derrota, lo cual perfila estas maniobras del PAN como manifestaciones de una estrategia que reciproca al partido que le cedió el lugar en 2000.
Ciertamente, el PRD no ganó.

Sería harto extenso explicar las causas últimas del fracaso del PRD reciente, pues en esencia conciernen a la definición ideológica de la llamada izquierda mexicana. Por esa vía es posible explicar empleando un modelo teórico las crisis de su militancia y las fluctuaciones en las preferencias del electorado, y se revelaría que este es un proceso sazonado y que este momento se ha preparado por largo tiempo, en lugar de ser una crisis súbita.
Allende cuán peligroso sea abordar el asunto ahora, pues no se limitará a ser doloroso, es peor cerrar los ojos a la realidad: el 2012 está cerca.
En realidad la cisma del PRD, que emergió como la mayor fuerza política mexicana en 2006, es la responsable del fortalecimiento del PRI.



Poco ha presenté un trabajo en un congreso internacional al respecto: el VII Encuentro de Historiadores de la Prensa en Iberoamérica (http://viiencuentroprensaveracruz.blogspot.com/p/programa.html). Se trata de un resumen mayor y revisado del texto cuyo resumen de 2008 presenté en este mural bajo el título "La Jornada de los lectores, 1999: análisis. Un estudio sobre La Jornada y los lectores de La Jornada" (http://rainerhurtadonavarro.blogspot.com/2010/12/la-jornada-de-los-lectores-1999.html).
Sí, ya sé que antes dije que no lo revisaría y no corregiría las erratas. Ello se debía a que, en realidad, estas revisión y corrección habríanse de realizar sobre un texto de cerca de 140 páginas, que, para la fecha en que publiqué su primer resumen (de 2008) en este mural, estaba en un estado lamentable, abandonado y sin revisar.
El cambio de opinión lo trataré en un próximo apunte. Ahora me limitaré a decir que a raíz de exponer aquí el asunto el 14 de diciembre de 2010, un amigo me instó a que lo presentase al congreso cuya convocatoria salió al día siguiente, y mi trabajo fue aceptado (otro resumen de 90 páginas que incluyó algunas actualizaciones, y que, aunque con muchas correcciones, adolece de algunas erratas penosas originadas por el propio acto de resumir que tiene el de 2008, pues partí de la estructura que éste me daba).
La aceptación de este trabajo en el congreso renovó mis intentos por publicarlo (he de decir que, hasta ahora, ha sido rechazado) y por confrontarlo con algunas de las personas involucradas para saber su opinión o aclarar las fuentes (nunca respondieron). Por ello, procedí a una revisión sistemática en la medida en que otras ocupaciones lo permitieron, que terminé en abril de 2011, cuyo progreso puede medirse por la lectura en el congreso, y por las copias que he compartido con las personas involucradas o interesadas, con colegas, con familiares, y, especialmente, con un amigo, don Felipe Villegas Rojas, que se tomó a pecho que de esas 140 páginas poco, o nada, quedase por revisar y por incluir en las progresivas resenciones; incluyendo reflexiones que proyectan el asunto central sobre acontecimientos relativamente recientes, que, siendo pertinentes mas digresivas, coloqué en notas al pie de página.