En La Jornada Morelos de 8 de febrero de 2012 está un artículo intitulado "Ecosocialismo", escrito por José Martínez Cruz y por Roberto Mendoza Delgado.
No confrontaré lo que los autores entienden por socialismo o comunismo, porque es evidente que están anclados en la experiencia de un régimen de comunidad, circunscrito a una comunidad rural; un pueblo, en su acepción ínfima. Recuerdo a John Donne: "No man is an Iland, intire of it selfe; every man is a peece of the Continent, a part of the maine: &c." Así un pueblo respecto a una Nación. Los autores hablan de una forma utópica del comunismo o del socialismo, que no implica ningún cambio real en las relaciones de producción, ni en las formas de apropiación.
Me gustaría recordarles, no obstante a cuál experiencia de comunismo o socialismo se remitan, que uno u otro han de lidiar con las imposiciones de la presión demográfica: la necesidad de incrementar la producción de subsistencias y de bienes, la necesidad de construir viviendas y de abrir caminos. Suelos serán deforestados y erosionados. Existirán basureros. Esos no son males inherentes del capitalismo.
Cada orden socio-económico manejará esos males de una forma que no será plenamente eficiente, ni satisfactoria para todos.
Sólo el desarrollo científico-técnico dotará a cada orden socio-económico de las herramientas teóricas y prácticas para hacer un manejo más eficiente y más satisfactorio de las situaciones a enfrentar.
Empero, aún cuando quien suscribe concuerda con los articulistas en la protección al Cerro de la Tortuga, hay reclamos que son absurdos: los lugareños se quejan de que las tierras del cerro de la Tortuga son tierras comunales, a pesar de lo cual han sido traspasadas a manos particulares sin aprobación de la comunidad. La comunidad había destinado las tierras a su patrón, San Esteban. ¡Buena esa! ¿Acaso San Esteban es una persona real o jurídica, con capacidad legal para tener tierras en la Tierra y administrarlas desde el Cielo? En la práctica, esas tierras estaban abandonadas, y, por ese estado prolongado y contrario a la definición legal de tierras comunales (quiero decir: incumplidas las exigencias para retener esas tierras bajo el dominio comunitario), fueron pasando como cosa abandonada, o sea: sin dueño, a otras manos. Que los nuevos dueños hagan un uso impropio y ecocida de esas tierras, es harina de otro costal.
Jaime Áviles, en la columna “Desfiladero”, en La Jornada, México, D. F., a 4 de febrero de 2012, anticipó la derrota de Obrador en las próximas elecciones, mediante un fraude que haría valer un pacto entre el PRI y el PAN, que establece que el segundo devolverá al primero la presidencia en 2012. Sus especulaciones tienen tanto sentido como la acompañante, en torno a Josefina Vázquez Mota como candidata a la presidencia por el PAN. El mismo día, escribí al columnista una sutil reconvención. A continuación, remití una refutación a Proceso y a Letras Libres. Otra cosa será que la publiquen. En breve quedó claro que su especulación en torno a Josefina Vázquez Mota no tenía fundamento, y yo espero que quede demostrado que las otras tampoco lo tienen.
Es bueno el abrazo entre Cárdenas y Obrador el pasado día 7 de febrero de 2012. Sin embargo, yo espero a algo más que eso antes de afirmar la reunificación de la llamada izquierda mexicana. La unidad es más que posar abrazos en público que perpetúen las fotografías. En México, D. F., todavía hay "grupos de choque" ebrardistas que confrontan a sus antagonistas en la izquierda; o lo que ellos crean que sea la izquierda. Dicen de sí, y de sus oponentes, "porros". Todavía el 9 de enero de 2012, de manera asaz fortuita pude presenciar las manifestaciones de unos jóvenes de esta especie. No tienen estos grupos una magnitud o virulencia como para caer bajo el radar del público. Quizás no estén vertebrados. Actúan con inmediatez política. Luego, no tienen un propósito menos efímero que el deseo frustrado de que un individuo específico los hubiese lidereado. Tampoco planes concretos. Pero sí constituyen un foco de descontento y tienen la capacidad de diseminarlo.
En cuanto a la falta de unidad, es prudente recordar que todavía en enero de 2012 perduraba la corriente aliancista del PRD en Morelos.
Critícase a Elba Esther Gordillo porque, según el apetito que tenga, ofrece el voto de los maestros a uno y otro partido. ¿Cómo es posible que ella acuerde por quién han de votar los maestros sindicalizados? Obviamente, una dotación de ese cariz niega la libertad del voto.
De manera análoga, la Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionales del Estado de Morelos ofrece el voto de sus afiliados a Graco Ramírez, pre-candidato a la gubernatura del Estado de Morelos por el PRD.
Además, con una declaración como esa, interfiere dicha Federación con el proceso de selección interna del PRD en Morelos, que aún no se ha consumado: es una fuerza externa al servicio de un pre-candidato que pone el partido de rodillas, y no interfiere tan sólo con la libertad del voto de los ciudadanos.
La Jornada Morelos, del 8 de febrero de 2012, saluda esa declaración: "Un voto más a favor de Graco Ramírez". Me atrevo a recordar al columnista José Luis Garcitapia que no se trata de "un" voto más.
En realidad, Graco Ramírez ha sido favorecido sobre los otros candidatos. La Jornada Morelos muy sutilmente siempre ha sugerido por él su preferencia.
Siempre estoy en casa. Nunca he recibido llamadas telefónicas favoreciendo a otro pre-candidato del PRD que no sea Graco, por quien he recibido varias.
La teoría de las probabilidades no miente: si dos sucesos tiene la misma oportunidad de acaecer, al cabo de un período de tiempo dado cada uno de ellos habrá ocurrido tantas veces como el otro.
Desde hace dos años, en Morelos, "todos" han sabido que Graco Ramírez "es el indicado" para contender por la gubernatura. La razón para ello es la intimidad conocida de Graco Ramírez con militantes y simpatizantes del PRI, cuyos intereses están insatisfechos por los pre-candidatos electos por el PRI, por lo cual estarían dispuestos a concederle el voto al PRD en el caso de que Graco asumiese la candidatura.
Existen mil maneras de realizar alianzas.
"Todo el mundo lo hace, y los otros lo hacen más que nosotros", seré replicado. Y por "todo el mundo" habré de entender todos los políticos, todos los partidos y todas las empresas de información.
Es verdad, pero quienes reprueban y condenan ciertas prácticas deben de abstenerse a incurrir en ellas.
La regeneración no fructificará sino rompiendo con el vicio.
jueves, 9 de febrero de 2012
Meditaciones sobre eventos recientes.
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